Por roca dura fracturada se entienden los tipos de roca, como el granito o el basalto, que han desarrollado grietas o fracturas debido a diversos procesos naturales e inducidos por el hombre, entre ellos:
- Movimientos tectónicos: Desplazamientos de la corteza terrestre que generan tensiones y fracturas.
- Meteorización: Descomposición física y química de las rocas con el paso del tiempo.
- Perforación y excavación: Actividades humanas que pueden inducir fracturas.
Estas fracturas son fundamentales para la comprensión porque:
- Crear vías para el flujo de aguas subterráneas: Permitir que el agua se desplace por el subsuelo.
- Bloquear o redirigir el movimiento del agua: Dependiendo de la orientación y conectividad de las fracturas.
- Influyen en los procesos geofísicos y en la distribución de los recursos del subsuelo.
La cartografía y el análisis de rocas duras fracturadas son esenciales para el estudio de las aguas subterráneas, la exploración de recursos y las aplicaciones geotécnicas. Herramientas como el tTEM proporcionan imágenes de alta resolución de estos complejos entornos del subsuelo, permitiendo una mejor toma de decisiones para la gestión del agua y el desarrollo de recursos.